Historias de Té.

Hace mucho tiempo atrás, solía ver una Propaganda la Virginia, la cual me hacía recordar a mi mamá en las fiestas de  cumpleaños de mi hermana y mio, ya que solo había 1  día de diferencia y, por supuesto, dos fiestas.

Al pasar los años, un poco mas crecida, el té volvió a ser parte de mi vida, tanto por ser una infusión incorporada en mi ritmo de vida, sino por la personas eruditas en el tema que fui conociendo.

Una de ellas es Maru Vitaliani, titular de Mio Dolce Vita, quien comparte este breve resumen sobre los comienzos de esta poderosa bebida:

De acuerdo con la leyenda China, el emperador Shen Nung descubrió esta bebida cuando estaba bebiendo agua a la sombra de un árbol silvestre, que se mecía cadenciosamente con los aires de primavera, casualmente unas hojas cayeron en la olla del emperador y este bebió la infusión, se sintió reconfortado y con una especial sensación de bienestar.  El té había nacido.

Los indios atribuyen el descubrimiento al príncipe Bodhi-Dharma, hijo del rey Kosjuwo, quien partió en un largo  peregrinaje con el propósito de predicar el budismo a lo largo del camino. Al final del quinto año, estaba enfermo y débil, entonces por sugerencia de los sabios recogió algunas hojas de un árbol especial y tras beber su infusión, se curó. Sus extraordinarias propiedades estimulantes le permitieron cumplir su promesa.

La leyenda japonesa  cuenta que al final de los tres primeros años de peregrinación, el Príncipe Bodhi-Dharma un día soñó con todas las mujeres que había amado, que no habían sido pocas. Al despertar se sintió avergonzado, y se le ocurrió hacer una promesa imposible de cumplir: no volver a dormir, y de esta manera no podía volver a soñar con sus pecados. Cuando estaba a punto de sucumbir y quebrantar la promesa, ya que el sueño y el cansancio lo doblegaban, se puso a masticar las hojas de un arbusto que encontró en su camino. Descubrió que tenían la propiedad de mantener sus ojos bien abiertos.

Una leyenda de India describe la historia del Príncipe Siddhartha Gautama, el fundador del Budismo, quien se arrancó los párpados por la frustración de no poder permanecer despierto durante la meditación mientras viajaba por China. Y nació una planta de té en el lugar donde cayeron sus párpados, brindándole así ese cultivo la habilidad de permanecer despierto, meditar y alcanzar el entendimiento.

El té  nació en China hace aproximadamente 5000 años. Casi inmediatamente fue incorporado en la tradición como un elemento cultural y ceremonial, el cual así se ha mantenido a lo largo del tiempo.

A través de los siglos y las diferentes dinastías chinas, fueron los monjes de palio quienes se encargaron de salvaguardar las tradiciones y costumbres del té. Y fueron también ellos quienes lo introdujeron en Japón al huir de China.

En Japón, el té fue adoptado por la filosofía zen, y a partir de ese momento, deja de estar asociado a lo religioso, para convertirse en un rito secular que busca elevar la espiritualidad, los valores humanos y la apreciación por la naturaleza….

Años mas tarde tomo contacto con los europeos por primera vez a través de la India, cuando los portugueses llegaron a ella en 1497, ya que en la India el uso del té ya estaba muy extendido. El primer cargamento de te debió de llegar a Amsterdam (Holanda) hacia 1610, por iniciativa de la Compañía de las Indias Orientales. En Francia no aparece la nueva bebida hasta 1635. En Inglaterra, el té negro llega a través de Holanda y de los cafeteros de Londres que lo pusieron de moda hacia 1657.

Aunque tan sólo parte de Europa oriental (Rusia), Holanda e Inglaterra, consumían la nueva bebida.

Francia consumía muy poco, Alemania prefería el café y España era aún menos aficionada. Pero con el tiempo y con la ayuda de los comerciantes europeos el té llegó a todo el mundo, ya sea para su cultivo como para su consumo.

En Inglaterra llegó a todas las clases sociales. Hoy el Five O`Clock, o el té de las cinco, sigue siendo una costumbre en este país.

En Rusia, (en 1567 los militares cosacos Petrov y Yalychev describieron una deliciosa bebida china, llamada cha), fue popular desde el momento en que apareció, convirtiéndose, y manteniéndose aún hoy, en una bebida nacional. Sigue siendo actualmente una típica costumbre rusa pasar horas frente al samovar, compartiendo el té con amigos o familia.

Mientras que en América  el té negro llegó con los primeros exploradores en 1492.


En Argentina hay cada vez mas  personas devotas de esta infusión. El té despierta tres importantes sentidos: la vista, el olfato y el gusto. También los sentimientos dependiendo la compañia. Y sobretodo lograr un momento de relax.

El té va acompañado de cultura e historia. En los eventos que Pedro Alperowicz, titular de Eclaire, organiza, se degustan blends y bocados dulces y salados, y sobretodo se aprecian los momentos de la historia que están relacionados al té: historias sentimentales, anécdotas, música, recuerdos, origen.

Simplemente hay que dejarse llevar por el aroma que emerge de la taza y hacer volar la imaginación.

En la web hay mucha información para quienes quieran saber mas, ya sea por placer, por curiosidad, por querer adquirir mas conocimientos. Estaría demás incluir mas información, aunque dicen que lo que abunda no daña, pero a veces, termina cansando.

Hay una frase impresa en el packaging de una marca conocida de té: antes de llenar,  vaciar la taza. Yo ya lo hice y estoy a punto de servirme otra taza, ¿me acompañan?

Patry

Fuentes

El te, de Viola Von Wachendorf
El libro del te, Dolagaray Clerc de la Salle

Disfrutaste el Artículo? Entonces compartelo con tus amigos!:
  • Digg
  • del.icio.us
  • Twitter
  • Meneame
  • Facebook
  • LinkedIn
  • Mixx
  • Google Bookmarks
  • MSN Reporter
  • StumbleUpon
  • Live
  • Yahoo! Buzz
  • email
  • Reddit
  • Technorati
  • RSS
» RSS de los comentarios

¿Querés participar? Publicá tu opinión!