Hace un par de días atrás, en una reunión de negocios, participé de una conversación entre hombres sobre la vestimenta. Fue la primera vez que escuché a dos profesionales, con importantes cargos en dos empresas totalmente diferentes, dar puntos de vista sobre el uso del traje.
Ambos tenían la misma idea: usar un traje para entrevistas con importantes prospectos y para reuniones puntuales de trabajo. Me pareció un punto de vista bastante realista en como estamos viviendo hoy en día: corriendo.
Un traje es un conjunto de vestimenta y accesorios y lleva su tiempo la elección. ¿Azul, gris, marrón, negro? ¿Corbata o sin ella? ¿camisa blanca o de color? sin olvidar los zapatos, las medias, los trabas corbatas y para aquellos muy clásicos, los hermosos gemelos y los tiradores.
Ese equipo, si bien es mucho mas simple que el de las mujeres, también tiene sus vueltas: excelente planchado, camisa bien pulcra, accesorios de muy buen estado. Algo fuera de lugar y la imagen no va a ser la misma
Hay muchas guias para los hombres profesionales como para quienes están buscando un trabajo. Tengo mi propia opinion respecto a los hombres: al ser mas simple, una guía es lo que menos van a seguir. Sin embargo, hay algunas consideraciones que mas que a la vestimenta, hace a la persona:
De todos modos, hay que tener en cuenta el tipo de industrias. Como las personas, las empresas también son formales e informales. Por eso, antes de concurrir, tratar de averiguar un poco mas sobre el tipo de empresa, ya que, según que equipo sea, puede ser desubicada la elección.
La vestimenta y la presencia es el reflejo de cada uno (ya sea formal o informal), y conjuntamente con el interior, serán los encargados de hacernos sentir bien, ante una reunión, ante un entrevistador, y con nosotros mismos.
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